Yo no quería este nombre, lo detesto.
Yo me quería llamar Andrea. No me dejarán cambiarme el nombre. NO ME DEJARÁN.
Andrea se llama una gran mujer que conozco, y una bailarina en la tele. Andrea es segundo nombre y con la fuerza de primer nombre, quiero ser Andrea. Andrea, puede sonar a Princesa Andrea, y Andrea puede ser la señora que sube contigo al metro como cualquier plebeya.
No me llamo Andrea y me quiero llamar Andrea. Mis amigas me llaman Andrea, porque lo saben, me entienden y me quieren. Mi novio cada vez que besa mi cuello, sube a mi oido y me susurra "Pequeña Andreita".
No me siento Andrea, porque no me llamo Andrea. Me falta eso, el papel, el que el médico me llame a su consulta como Andrea...
Que mis profesores pasen la lista y me griten: "¿Se encuentra Andrea o no?"
Andrea se puede susurrar al oido, y puedes gritarlo. Quieres elegir a una Andrea presidenta, y no puedes olvidar su nombre.
Deseo llamarme Andrea. Me desagrada mi nombre y mi madre no me deja de llamar asi. Por telefono, cuando la veo, cuando me saluda y me despido de ella. No soy Andrea y si me dijeran que debo matar a una para serlo... lo siento mucho, Andrea, pero ese nombre va a ser mio.
Mi abuela se llamaba Andrea y cuando pequeña me calmaba diciendome que me regalaría su nombre si muriera. Nunca quise que muriera ella, jamas jamas. Pero, cuando mi nana nos dejó, se fue con su nombre, porque ningún juez permitiría a una dulce anciana cumplir una promesa a una pequeña.
No es justo, pero el nombre determina, y moldea. No camino como Marta, no tengo la sonrisa de una Luciana, no tengo la fama de una Julia, y me falta la figura de Carla, como la carne de Erika.
Ahora me callo y escucho casi llorando a mi madre llamandome a cenar:
"¡María! ¡a comer!"
domingo, febrero 17, 2008
miércoles, febrero 13, 2008
Sobre yo II - Una vez que me cai y cambie de idea
Recien estaba leyendo algo que escribi y publiqué aqui, hace ya un buen tiempo.
Y me dije a mi mismo. "Mismo, ¿en que carajos estabas pensando?"
Algo quizas... insolito, es que recordaba haber escrito algo totalmente diferente. Aunque no recuerdo que tan diferente, recordaba haberme ido con otro desarrollo y otro final, pero era el mismo inicio; para mi fue desconcertante cuando menos. Es decir, cada cuanto tiempo te desnaturalizas asi de llana, sincera, rapida e simplemente de una... creacion, le llamaré.
http://memoriaydespedida.blogspot.com/2006/04/dado-que-no-llega_06.html
Me detuve, un segundo, corte la música, deje de hacer lo que hacía, que otro dia comentaré. Y recordé porque escribí eso teniendo otra cosa entre sien y sien.
Empecé a escribir inspirado y contento. ¿Porque?. Miren, ¿nunca han tenido una epifania, una revelación o una inspiración cuasi divina; justo al levantarse, dentro del baño, o en la micro, o el transporte publico de predileccion?
Yo llevaba largo tiempo en esas, y realmente molesto por lo que el Sr. Murphy solía hacer, decidí comprar una pequeña libreta, y andar siempre con eso y un lapiz; escogí un lapiz mina, recuerdo, porque era mucho menos propenso a fallar.... eso y porque mi madre proveedora de utiles de oficina, compró 144 lapices mina en una oferta imposible.
Pues bien, acudió a mi algo que quería escribir, el primer parrafo. Estaba en una micro, escribiendo de pie, con una pierna y un brazo entrecruzados a un poste, con el sagrado objetivo de no caerme. Pero no contaba, con un frenazo en una curva, que me tiró como saco de papas al suelo, a la escalinata y un bello golpe en la cabeza. Bello, porque me abri la piel del craneo, y sangré no tanto como si fuera un grifo abierto, pero en realidad no me pasó nada grave, solo me abrí un capilar o algo asi, porque tomó un tiempo en dejar de sangrar.
No perdí nada de lo que traía solo la antena rota del ladrillo que llevaba por teléfono celular -Dios, como me molestan y divierten esas cosas-. Pero perdí el hilo, de lo que escribia, entonces mutó en lo que finalmente llegue a publicar, y notese que escribo "mutó" y no "degeneró", muy a mi pesar que prefería la idea inicial. Pero que va, quizas algún dia y me animo a reescribir la otra idea.
Eso se suma, a varias cosas que estoy "asi tantito" de hacer. Quizas esto le quita gracia a lo otro -el relato-, a mis ojos, intentando de verlo com si yo no fuera yo, sino otro yo -Joder, que pareció trunco eso-, encuentro que si le quita algo. Pero relatar esto, me descarga de algo que en el fondo quería contar, a mis ojos escribir tiene algo mundano que si lo miras de fondo... nah, dejare eso para alguna conversación, da para largo, creo.
Y me dije a mi mismo. "Mismo, ¿en que carajos estabas pensando?"
Algo quizas... insolito, es que recordaba haber escrito algo totalmente diferente. Aunque no recuerdo que tan diferente, recordaba haberme ido con otro desarrollo y otro final, pero era el mismo inicio; para mi fue desconcertante cuando menos. Es decir, cada cuanto tiempo te desnaturalizas asi de llana, sincera, rapida e simplemente de una... creacion, le llamaré.
http://memoriaydespedida.blogspot.com/2006/04/dado-que-no-llega_06.html
Me detuve, un segundo, corte la música, deje de hacer lo que hacía, que otro dia comentaré. Y recordé porque escribí eso teniendo otra cosa entre sien y sien.
Empecé a escribir inspirado y contento. ¿Porque?. Miren, ¿nunca han tenido una epifania, una revelación o una inspiración cuasi divina; justo al levantarse, dentro del baño, o en la micro, o el transporte publico de predileccion?
Yo llevaba largo tiempo en esas, y realmente molesto por lo que el Sr. Murphy solía hacer, decidí comprar una pequeña libreta, y andar siempre con eso y un lapiz; escogí un lapiz mina, recuerdo, porque era mucho menos propenso a fallar.... eso y porque mi madre proveedora de utiles de oficina, compró 144 lapices mina en una oferta imposible.
Pues bien, acudió a mi algo que quería escribir, el primer parrafo. Estaba en una micro, escribiendo de pie, con una pierna y un brazo entrecruzados a un poste, con el sagrado objetivo de no caerme. Pero no contaba, con un frenazo en una curva, que me tiró como saco de papas al suelo, a la escalinata y un bello golpe en la cabeza. Bello, porque me abri la piel del craneo, y sangré no tanto como si fuera un grifo abierto, pero en realidad no me pasó nada grave, solo me abrí un capilar o algo asi, porque tomó un tiempo en dejar de sangrar.
No perdí nada de lo que traía solo la antena rota del ladrillo que llevaba por teléfono celular -Dios, como me molestan y divierten esas cosas-. Pero perdí el hilo, de lo que escribia, entonces mutó en lo que finalmente llegue a publicar, y notese que escribo "mutó" y no "degeneró", muy a mi pesar que prefería la idea inicial. Pero que va, quizas algún dia y me animo a reescribir la otra idea.
Eso se suma, a varias cosas que estoy "asi tantito" de hacer. Quizas esto le quita gracia a lo otro -el relato-, a mis ojos, intentando de verlo com si yo no fuera yo, sino otro yo -Joder, que pareció trunco eso-, encuentro que si le quita algo. Pero relatar esto, me descarga de algo que en el fondo quería contar, a mis ojos escribir tiene algo mundano que si lo miras de fondo... nah, dejare eso para alguna conversación, da para largo, creo.
viernes, febrero 08, 2008
Molesto por atención
La toma de atención de Eva es algo esquiva.
Siendo José, Alejandro y yo, amigos cercanos a ella. José y Alejandro la seguían religiosamente, como desde niños lo hacían, y como adolescentes fue peor. No crean que no tuvieron novias, enganches, incluso uno llegó a comprometerse con alguien, el otro pasó un periodo gay.
Siempre volvian a ella, a adorarla y buscarla. Era una excelente amiga, una mujer para hablar y entrar al carrete contigo, y salir contigo hecha mierda como uno mismo. Buenos años. O, sera, por un carajo, la recuerdo haciendole gancho a José con una amiga y su hermana a la vez. Una chica de aquellas que no existen.
Por favor no me malentiendan, yo la adoraba, yo tambien estaba tras ella. Solo no me tomaba en cuenta. Quizas no lo intentaba suficiente. Para mi, eran ellos y yo, en compañia nada mas; siempre he sido algo callado.
Saliendo de noche un dia, era el cumpleaños de Alejandro. Habiamos ido a un pub, y pasé toda la noche intentando de engancharla. Porque habia ido en serio, la quería a ella. De un momento a otro bailaba con Alejandro, luego con otro tipo, se sentaba a hablar con José, luego atraca con un tipo.
Molesto, me fui, es decir, no tenia porque molestarme, ademas menos si nunca fuimos mas que amigos. Ella se fue sin verme casi inmediatamente después de mi, pero en la otra dirección, me habia dado cuenta al oir sus pasos en la acera que se como camina. Me di vuelta, queriendo decirle algo, molesto como ya dije, pero ella ebria como aleman en cervecería no se dió cuenta del semaforo en rojo al final del camino y le grité "¡¡¡Eva, atención!!!".
Ella se dió vuelta a verme, y un auto tras ella haciendo chillar el cemento chocó contra un edificio, y todos salieron a ver que había pasado por el ruido. Eva aún borracha se acercó a mi, y me dijo al oido "Atencion no es lo que quiero darte, y cuidado no es lo que quiero de ti".
José y Alejandro no tomaron atención del accidente, sino solo miraban mi escena. Eva se fue sin decirme algo mas, diría q se fue llorando. Nunca mas me junté con ella.
Eso fue mi elección.
Siendo José, Alejandro y yo, amigos cercanos a ella. José y Alejandro la seguían religiosamente, como desde niños lo hacían, y como adolescentes fue peor. No crean que no tuvieron novias, enganches, incluso uno llegó a comprometerse con alguien, el otro pasó un periodo gay.
Siempre volvian a ella, a adorarla y buscarla. Era una excelente amiga, una mujer para hablar y entrar al carrete contigo, y salir contigo hecha mierda como uno mismo. Buenos años. O, sera, por un carajo, la recuerdo haciendole gancho a José con una amiga y su hermana a la vez. Una chica de aquellas que no existen.
Por favor no me malentiendan, yo la adoraba, yo tambien estaba tras ella. Solo no me tomaba en cuenta. Quizas no lo intentaba suficiente. Para mi, eran ellos y yo, en compañia nada mas; siempre he sido algo callado.
Saliendo de noche un dia, era el cumpleaños de Alejandro. Habiamos ido a un pub, y pasé toda la noche intentando de engancharla. Porque habia ido en serio, la quería a ella. De un momento a otro bailaba con Alejandro, luego con otro tipo, se sentaba a hablar con José, luego atraca con un tipo.
Molesto, me fui, es decir, no tenia porque molestarme, ademas menos si nunca fuimos mas que amigos. Ella se fue sin verme casi inmediatamente después de mi, pero en la otra dirección, me habia dado cuenta al oir sus pasos en la acera que se como camina. Me di vuelta, queriendo decirle algo, molesto como ya dije, pero ella ebria como aleman en cervecería no se dió cuenta del semaforo en rojo al final del camino y le grité "¡¡¡Eva, atención!!!".
Ella se dió vuelta a verme, y un auto tras ella haciendo chillar el cemento chocó contra un edificio, y todos salieron a ver que había pasado por el ruido. Eva aún borracha se acercó a mi, y me dijo al oido "Atencion no es lo que quiero darte, y cuidado no es lo que quiero de ti".
José y Alejandro no tomaron atención del accidente, sino solo miraban mi escena. Eva se fue sin decirme algo mas, diría q se fue llorando. Nunca mas me junté con ella.
Eso fue mi elección.
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