Estuve, y veo en aquel lugar, en un asiento alejado, de terciopelo violeta, y tintes negros.
Alejado, como defensa, que creí que era efectiva como cualquier otra defensa; pero una defensa para mi. Las lanzas afiladas, y cada observación iba sumada a una mirada peor que despreciativa, al ser el objetivo asistir, sino hiriente, afectada y acida. Sentiame comodo alli, dibujando en cada lanza las palabras que mañana iba a decorar. Por cuanto mi delicadeza me lo exigía.
Como iba a adivinar, que negandome a derribarte te iba a ver, que yo estupido arrogante levantaria la vista, me quedaría alli.
Ahora sin silla, y dandome cuenta tarde todo. Te veo caminando en otra dirección. Si tan solo me doliera, o si solo miraras atras.
lunes, marzo 03, 2008
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