Soy la voz numero 743 que has oido hoy, quizas sea la 1314 tambien. Estoy seguro seré la 1519.
Y bajo tu criterio, que sonrisas para mi no hay hoy observaremos, diremos como los pasos en la calle eran acallados por los señores 13981 hasta 87557.
Esas voces a mediodia, inundaban tu dia palabra a frase a oracion. Asi en consecutiva, porque la gramatica nos lo impone, y negarnos seria, a lo minimo, innecesario. Casi tanto como las, sucesivas consecutivas e interruptores, observaciones. Como las faltas, ademas.
Caminar del brazo no te cansa y no te casa. No se si envidiar o temer. La primera es mas peligrosa, la costumbre me ha hecho, subestimar, y a eso temer. Porque las voces, las voces yo las escucho.
Y bueno, siendo mi turno, firmo mi lugar. Y me ire sin tu sonrisa.
jueves, octubre 18, 2007
martes, octubre 02, 2007
Sobre Crux'J

Pararse sobre el alfeizar de un ventanal enorme, más cerca del cielo que las nubes, era una de las particularidades que le pueden hacer imponente.
"Más cerca del cielo" es una ironia, y como toda ironia, es un insulto. Como cada mancha en la cara de los seres era una marca de la cadena que tenia a su alrededor.
Ese dia, aun los llamados del demonio al Viento, no tenian respuesta. Parado en ese lugar tenia una vision privilegiada del mover del mundo. El Viento tomaba demasiado en responder.
Nombres impronunciables, libros prohibidos, y deseos cumplidos. Todas eran pequeñas manchitas que a lo lejos podria leer y admirar al mover, al besar con esas mismas bocas a los hijos, a los de las manchitas caminantes.
El Viento llego rápido con mensajes acelerados al oido. La palidez del demonio se hizo real, como la ausencia de sangre que sonrojar sus calidas mejillas. Y ante toda la maldad, sobrevino lo impensado, la culpa.
Ese día, al alzar la mirada al cielo, vio un dedo ausente de sombra, como sin garra, desgarraba la realidad al acariciar el techo del mundo. Una justicia que no podria nombrar. Una cadena que eligio cortar, que pudo desconocer como verdadero hijo de la maldad.
Ese día, se recogio sujetando sus piernas, cara contra rodillas. Todas las manchas que decia le pertenecian fueron soltadas de cadenas. Cada cadena por cada acto. El acto. Ese día, eligió llorar.
miércoles, agosto 22, 2007
Erika
Sentados estaban ambos, bajo un arbol, a la sombra del mediodía. Ella en todo su esplendor, con un rayo de luz sobre su nariz dandole un brillo divertido; el recogido a la sombra del arbol, tambien con un brillo, por sudor, el calor le mataba, pero claro, nadie le manda a vestirse de abrigo en un parque.
- "Gracias, brisas, gracias" - Pensaba hacia sus adentros, el hombre.
- Vamos a jugar. - Decia Erika.
- Hace calor. - Replico él.
- ¡Vamos, te haras viejo!, ¿que edad tienes en todo caso? - mientras caminaba con un pie frente a otro, haciendo equilibrio.
- 120. ¡Por favor! Ya me sacaste de mi salita, de mi té, y de mis libros. ¿Que mas quieres?. -
- Rie, sonrie.- En ese minuto ella, trastabillea, dando unos saltos de conejo hacia el frente.
Por lejos arriba, muy arriba, veian hacia el suelo, donde el arbol, la niña y el niño. Alguien los miraba sonriente. Cuantas ideas podían pasar por esa cabeza. Cuantos rayos podria dejar caer en la acera.
Pasaron los minutos, la niña saltaba, y se escondía; el niño tiraba su abrigo y chaqueta, corria tras ella.
Ella le daba con una pelota en la nariz. El reía. Ella reía. Ella reía.
Ella no le dejaría dejar de jugar. No le dejaría querer dejar de jugar.
Ella reía.
- "Gracias, brisas, gracias" - Pensaba hacia sus adentros, el hombre.
- Vamos a jugar. - Decia Erika.
- Hace calor. - Replico él.
- ¡Vamos, te haras viejo!, ¿que edad tienes en todo caso? - mientras caminaba con un pie frente a otro, haciendo equilibrio.
- 120. ¡Por favor! Ya me sacaste de mi salita, de mi té, y de mis libros. ¿Que mas quieres?. -
- Rie, sonrie.- En ese minuto ella, trastabillea, dando unos saltos de conejo hacia el frente.
Por lejos arriba, muy arriba, veian hacia el suelo, donde el arbol, la niña y el niño. Alguien los miraba sonriente. Cuantas ideas podían pasar por esa cabeza. Cuantos rayos podria dejar caer en la acera.
Pasaron los minutos, la niña saltaba, y se escondía; el niño tiraba su abrigo y chaqueta, corria tras ella.
Ella le daba con una pelota en la nariz. El reía. Ella reía. Ella reía.
Ella no le dejaría dejar de jugar. No le dejaría querer dejar de jugar.
Ella reía.
viernes, agosto 03, 2007
Envidia
Envidia, envidia lenta y estupida. Envidia de mi mismo. De mi locura deleitante, entre cada una de las imagenes que mis manos se niegan a estampar.
Envidia de tres minutos resumidos en tres horas de lágrimas. Nada de pena, tristeza, o algún juglar trágico. Te entienden claro-clarito. Sabes todo, lo que se supone que sepas en cualquier modo. No es ningún existencialismo barato.
Es que. . . . Quiero empezar, y nadie me dijo como. Yo solo imagine como pudiera ser.
Es envidia, porque que es completo. Envidia, porque los detalles son bellos. Envidia, porque es fantástica. Envidia, porque la historia me podría hacer llorar.
Envidia, porque no es mia.
Envidia de tres minutos resumidos en tres horas de lágrimas. Nada de pena, tristeza, o algún juglar trágico. Te entienden claro-clarito. Sabes todo, lo que se supone que sepas en cualquier modo. No es ningún existencialismo barato.
Es que. . . . Quiero empezar, y nadie me dijo como. Yo solo imagine como pudiera ser.
Es envidia, porque que es completo. Envidia, porque los detalles son bellos. Envidia, porque es fantástica. Envidia, porque la historia me podría hacer llorar.
Envidia, porque no es mia.
miércoles, agosto 01, 2007
Le besó

Con delicadeza, sobre el aire, sobre la mesa. Pequeñas mentiras bellas y dulces, son inocentes, alegran y calman. Palabras pequeñas sobre la mesa. Y susurros casi de viento, debiendo el aliento.
Cierran las puertas detras de ti, y educadamente sonrien y se van. Y van, y sirven, y callados se van.
Con delicadeza, sobre pequeños lugares de piel. Sobra la mesa, sobra el lugar.
Da una mirada complice, con tintes rojos y violeta. El desliz de la mano, el color del mantel. La suavidad de la tela con la textura del traje en gris pastel.
Asi, mientras cierran la cortina, con la envidia recorriendo su espalda vertebra a vertebra, siguiendo la linea que cierra al final del vestido. Vistiendo el escote de noche. Arropando el sueter blanco y perla, que regaló en navidad. Arrugando la polera que le gustaba tanto.
Con delicadeza, sobre el aire, sobre la mesa. Le besó.
miércoles, julio 25, 2007
Termino y bienvenida
Conozco quien detesta terminar, y comparto la sensacion a veces. Te decantas a la fantasia despues de terminar, ¿cierto?, ¿cierto que si?
Muchos se desahogan, pero uno quiere que continue, a veces no es lo mismo, no es reconocido, no es historia, es un. . . . "se imaginan que. . . .?"
Es no reconfontante, es engañador, porque no responde a una realidad que aceptemos y se hace algo soso.
Por eso terminar deja un tinte amargo. Pero al menos puedes buscar otra cosa mas. Y llorar en una esquina.
No lloramos la perdida, sino las bellas imagenes que creemos perder. Si hubiera un quien que no terminara jamas. . . .
Muchos se desahogan, pero uno quiere que continue, a veces no es lo mismo, no es reconocido, no es historia, es un. . . . "se imaginan que. . . .?"
Es no reconfontante, es engañador, porque no responde a una realidad que aceptemos y se hace algo soso.
Por eso terminar deja un tinte amargo. Pero al menos puedes buscar otra cosa mas. Y llorar en una esquina.
No lloramos la perdida, sino las bellas imagenes que creemos perder. Si hubiera un quien que no terminara jamas. . . .
miércoles, julio 11, 2007
Me voy, me voy
Tengo un lapiz clavado en la sien, y mi cabeza reposa sobre un escritorio frente a mi. Demasiado frente a mi.
Quisiera imaginar que no pasó, como en realidad pasó. Y de verdad, me aterra la idea de recordar, no puedo mover un musculo y me dieron por finalizado. Finalizado digo, porque es un relato, y los relatos, no terminan, tan solo finalizan. Me gusta dejar esas frases de recordar. Son simples, y tienen autoridad divina, divina digo, porque no salen de ninguna parte posible, al no hacerlo han de ser divinas, como el Dios del Rayo. No se, . . . . creo.
Y asi mismo, me voy, me voy. Como no irme, al quedarme me verian loco.
Hospitales y operaciones.
Nada digno, o distintivo.
Una anecdota mas de la sala de operaciones.
Me veo, decido irme, porque quedarme, ay no, con un agujero en la sien. Es irrisible.
Me voy no porque me dejaron asi. Aunque. . . . gracias, me ahorraron explicaciones y un informe contra reloj para una semana mas. Me voy, porque ya que me echan con tanta educacion y etiqueta, seria rudo decir que no. Y no quiero serlo.
Me voy, me voy y adios.
Quisiera imaginar que no pasó, como en realidad pasó. Y de verdad, me aterra la idea de recordar, no puedo mover un musculo y me dieron por finalizado. Finalizado digo, porque es un relato, y los relatos, no terminan, tan solo finalizan. Me gusta dejar esas frases de recordar. Son simples, y tienen autoridad divina, divina digo, porque no salen de ninguna parte posible, al no hacerlo han de ser divinas, como el Dios del Rayo. No se, . . . . creo.
Y asi mismo, me voy, me voy. Como no irme, al quedarme me verian loco.
Hospitales y operaciones.
Nada digno, o distintivo.
Una anecdota mas de la sala de operaciones.
Me veo, decido irme, porque quedarme, ay no, con un agujero en la sien. Es irrisible.
Me voy no porque me dejaron asi. Aunque. . . . gracias, me ahorraron explicaciones y un informe contra reloj para una semana mas. Me voy, porque ya que me echan con tanta educacion y etiqueta, seria rudo decir que no. Y no quiero serlo.
Me voy, me voy y adios.
martes, junio 12, 2007
Como lo veo
Ni caminando, ni pensando, ni nada de eso. Sentado, en la esquina del lugar se le veía a cada temprana tarde. A veces leía un libro, otras veces, el diario, ello indicaba su tiempo de estancia, leer el diario le era rápido, tantas idioteces no requieren mucho tiempo, las otras son mas elaboradas.
A veces sacaba una pipa y se ponía a fumar trabajosamente, como intentando recordar como se hacia, dando la impresión de que no lo hacia a menudo.
A veces sacaba una pipa y se ponía a fumar trabajosamente, como intentando recordar como se hacia, dando la impresión de que no lo hacia a menudo.
lunes, mayo 28, 2007
En un tropiezo, me dibujé . . . .

. . . . y asi, hoy empece a saber sobre mi. Es lindo y emocionante, salí a la calle, y me encontré en partes de la ciudad. Solo partes. ¡¡¡Pero!!!, pero pero pero, detente, . . . . ¿Crees que lo encontré en mi capital natal?.
Me -lo- encontre, en otra ciudad, recorriendo mis pasos hacia atras, y sabiendo donde esta cada lamina de polvo que decoró mi sueño eterno. ¿Que porque dije sueño eterno?. ¡Bah!, animales de poca alma, porque si estuviera despierto esto tendria un cuarto del sentido, y siendo sueño tiene menos aun, pero asi se que es sueño, y como no me importa la duración, YO lo hago eterno.
Asi, primero, arrogante en un cafe, con periodico y taza en mano, me salude con la mano derecha.
Y, fijate, que cuando alguien me salió al camino, me dijo al oido... un grito, "empieza a sonreir". . . . Me asuste y corri a un espejo, y me di cuenta, que no encontraba sonrisas en ella, me movi hasta los dientes pensando q por alli estarian . . . . quizas detras de mis ojos, pero no, pues. No estaban aun.
Asi sentado, me di cuenta tambien, que nadie me habia hablado en la calle, todos saludabamos a los otros, pero entre nosotros, no deciamos nada. Bueno, de cuando en cuando, una nota en un cuaderno y una frase al viento a alguien que particularmente casi nunca escucha.
Alguien me toco el hombro izquierdo, me dio un beso en mi mejilla derecha y cuando vi, no estaba alli. ¿Que tiene de importante? Pues bien, esas son mis ilusiones, todas y cada una. Je je. Es que a veces, me gusta mentir, y ahi me caigo. ¿Como lo supe?. Hallé un niño de 4 años, insoportablemente hablador, de pelo claro y desordenado, me hablaba de su mamá y su papá, y me dijo donde encontrar, a un hombre de pelo oscuro y corto, de uñas negras que yo querría conocer. Y ese hombre, me dijo de una foto que no existe, de una mujer que no conoció, y de un beso que nunca ocurrió, pero que había oido alguna vez.
Encontré incendios, en unos habían bomberos, en otros habian abogados, en ninguno alguien lloraba; aunque me reí cuando me encontré corriendo en circulos nervioso, de un incendio en la base de un rascacielos. ¿Como que es cruel? Soy yo, yo en todas partes, ese pueblo, aldea, sin nada de globos, solo con mi cara y unas pocas visitas.
Les dire, que quiero seguir contandoles de esta busqueda, pero . . . . es tan larga, que no tengo las lineas para terminar, y porque no ser inconcluso, me deja a mas. Además, un jugador me dijo que tuviera mis cartas atras, otro hombre me dijo que solo viera las cosas entre las cortinas de una vieja habitacion de hotel.
¿Se los dejo hasta aqui? So, so, si ^_^ (ese "so" esta bien, es una indesicion, como las calles sin nombre)
Hasta aqui, creanme que hay una version de esto, que es mas larga, pero, joder, ¿para que mostrarsela a alguien mas?
Que rabia . . . . uf . . . . quiero contar mas, contar del que quebraba rodillas, y del que rompía sonrisas. Oh, oh, y esa niña que saltaba de edificio a edificio.
Quiero contar del sistema de lluvias, que no funciona. Como mi capital natal, tres gotas de agua salada y es inundacion, por eso, las lluvias son menos seguidas, y mas torrenciales. Para ser mas escandalosas y preocupantes.
Ya, ya, ya, que no contaré mas, del arlequin y del bufón, que se pelean la cuadra para jugar. No quiero dar detalles, como el hombre que se pasaba los dias, en un balcón peleandose con su mano, y un lienzo que no era capaz de dibujar mas que lineas. Mientras atras tenía a otro que escribía pero no salía al balcón, le temía a las alturas. Que entre ambos se notaba una pelea de posiciones, uno de ropas claras y ligeras, el otro casi uniformado en un traje de buen corte, uno peinado, el otro de pelo tomado, uno con candado de barba, el otro parecia ermitaño hermita y no dire quien es quien, para detallar algo mas, los dos tenian algo que beber.
Si, a quien me quiera preguntar, se me acerque, le diré algo mas. Espero en mi capital natal, pero respondo en la isla que me gusta habitar.
viernes, mayo 18, 2007
Era de otras cosas
Y llamarte por tu nombre podria sentirse, de absoluta simpleza, silvante, sin tonos agudos, como un soplido. No lo pronuncio y lo evito, y a ti me dirijo por tus ojos, por tus cabellos, por todo lo que mi vista aclame; y despues a ti me dirijo, por tus sonrisas, por tu falta de ternura, tu exaltada.
No se trata de tener mala memoria ya, lo he convertido a otro asunto, a un reflejode mis forma de ser, contradictoria y destructiva, arrogante y conciliadora, de juego y juicio.
Hoy no se ha tratado de rechazo, me he tratado de yo mismo, lo cual ha sido y sigue siendo, pero tu al no verlo, me obliga notarlo y decirlo, es agotador, pero es cierto.
Nada de recuerdos, menos de juegos, es mi boca y tus besos, esos que me das en la mejilla, y yo a yi en la frente, con suavidad o con un golpe, agresivo, tierno.
Quiero que te des cuenta de que se trata, que es hora de bailar conmigo, ¿porque?, ¿yo nunca bailo?. Aun mas, es hora que grites conmigo, ¿porque?, ¿poruqe nunca grito?, es este el ahora que juegues conmigo, porque no me ves jugando, y no me ves jugando contigo.
Y no te llamo por tu nombre, porque sabes que eres, como yo a ti, alguien en mis ojos. y te llamo por ese alguien, no tengo otros ojos.
No se trata de tener mala memoria ya, lo he convertido a otro asunto, a un reflejode mis forma de ser, contradictoria y destructiva, arrogante y conciliadora, de juego y juicio.
Hoy no se ha tratado de rechazo, me he tratado de yo mismo, lo cual ha sido y sigue siendo, pero tu al no verlo, me obliga notarlo y decirlo, es agotador, pero es cierto.
Nada de recuerdos, menos de juegos, es mi boca y tus besos, esos que me das en la mejilla, y yo a yi en la frente, con suavidad o con un golpe, agresivo, tierno.
Quiero que te des cuenta de que se trata, que es hora de bailar conmigo, ¿porque?, ¿yo nunca bailo?. Aun mas, es hora que grites conmigo, ¿porque?, ¿poruqe nunca grito?, es este el ahora que juegues conmigo, porque no me ves jugando, y no me ves jugando contigo.
Y no te llamo por tu nombre, porque sabes que eres, como yo a ti, alguien en mis ojos. y te llamo por ese alguien, no tengo otros ojos.
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