miércoles, enero 30, 2008

Y tu que

Hasta este minuto me habia negado a publicar algo que no fuera prosa.
Hoy hago una excepcion porque me nace hacerlo, ademas este texto, tiene ante mis ojos (seria lindo creer que para alguien mas tambien, pero no) un algo, que no mencionaré.
No hay porque responder a las preguntas no expresadas. A menos que se haga, rn tal caso, existe la opción.
Creo que si podría pasar una vida comentando esto... :



*queda escrito*
*queda escrito*
*queda escrito*
*lento lento lento lento lento*

Quizas ya es hora porque no empiezas,
-----La miras a ella a los ojos
y lo sabes

-----Porque no gritas de miedo

Quizas sera porque ya sabes,
-----Debes guardar silencio,
quizas porque sabes que . . .
-----CALLATE

Dejame hablar esta vez

No gritas de miedo
-----Y no puedo darte miedo esta noche,
-----ni mañana,
-----ya soy incapaz de hacerte sombra

Porque no dejando de mirar el reloj
con una sonrisa sabiendo que es hora
la miras a ella,
-----y las lineas de sus ojos se tornan manecillas.

Asi de simple
no puedo darte miedo,
no me buscaras debajo de la cama,
ni rezaras temiendo noches

----- . . . deja de mirarla a ella
-----que me haras llorar . . .

Tengo a mas, pero
te quiero
a ti

Principe
y dragón

-----Digo acabó, todo murió

Todas aquellas noches se tornaran frente a una pared
dar tres vueltas para encontrar,
-----No,
solo ella,
sabes que es hora.
-----Besala de una vez

viernes, enero 18, 2008

Brutalidad innecesaria

Veamonos las caras mientras nos golpeamos avidamente.
Romanticamente, nos despellejamos y con ritmo, al final, nos asesinamos.
Vamos a dar vueltas a un momento en el momento.
Muertos nos vamos a algun lado y muertos nos peleamos.
Primero pasando las torturas mentales dejando el hecho de no tocar piel para matar
Y reciclamos la acción.
Nos vemos las caras....

jueves, octubre 18, 2007

Voz 743, registrado

Soy la voz numero 743 que has oido hoy, quizas sea la 1314 tambien. Estoy seguro seré la 1519.

Y bajo tu criterio, que sonrisas para mi no hay hoy observaremos, diremos como los pasos en la calle eran acallados por los señores 13981 hasta 87557.

Esas voces a mediodia, inundaban tu dia palabra a frase a oracion. Asi en consecutiva, porque la gramatica nos lo impone, y negarnos seria, a lo minimo, innecesario. Casi tanto como las, sucesivas consecutivas e interruptores, observaciones. Como las faltas, ademas.

Caminar del brazo no te cansa y no te casa. No se si envidiar o temer. La primera es mas peligrosa, la costumbre me ha hecho, subestimar, y a eso temer. Porque las voces, las voces yo las escucho.

Y bueno, siendo mi turno, firmo mi lugar. Y me ire sin tu sonrisa.

martes, octubre 02, 2007

Sobre Crux'J


Pararse sobre el alfeizar de un ventanal enorme, más cerca del cielo que las nubes, era una de las particularidades que le pueden hacer imponente.

"Más cerca del cielo" es una ironia, y como toda ironia, es un insulto. Como cada mancha en la cara de los seres era una marca de la cadena que tenia a su alrededor.

Ese dia, aun los llamados del demonio al Viento, no tenian respuesta. Parado en ese lugar tenia una vision privilegiada del mover del mundo. El Viento tomaba demasiado en responder.

Nombres impronunciables, libros prohibidos, y deseos cumplidos. Todas eran pequeñas manchitas que a lo lejos podria leer y admirar al mover, al besar con esas mismas bocas a los hijos, a los de las manchitas caminantes.

El Viento llego rápido con mensajes acelerados al oido. La palidez del demonio se hizo real, como la ausencia de sangre que sonrojar sus calidas mejillas. Y ante toda la maldad, sobrevino lo impensado, la culpa.

Ese día, al alzar la mirada al cielo, vio un dedo ausente de sombra, como sin garra, desgarraba la realidad al acariciar el techo del mundo. Una justicia que no podria nombrar. Una cadena que eligio cortar, que pudo desconocer como verdadero hijo de la maldad.

Ese día, se recogio sujetando sus piernas, cara contra rodillas. Todas las manchas que decia le pertenecian fueron soltadas de cadenas. Cada cadena por cada acto. El acto. Ese día, eligió llorar.

miércoles, agosto 22, 2007

Erika

Sentados estaban ambos, bajo un arbol, a la sombra del mediodía. Ella en todo su esplendor, con un rayo de luz sobre su nariz dandole un brillo divertido; el recogido a la sombra del arbol, tambien con un brillo, por sudor, el calor le mataba, pero claro, nadie le manda a vestirse de abrigo en un parque.

- "Gracias, brisas, gracias" - Pensaba hacia sus adentros, el hombre.

- Vamos a jugar. - Decia Erika.

- Hace calor. - Replico él.

- ¡Vamos, te haras viejo!, ¿que edad tienes en todo caso? - mientras caminaba con un pie frente a otro, haciendo equilibrio.

- 120. ¡Por favor! Ya me sacaste de mi salita, de mi té, y de mis libros. ¿Que mas quieres?. -

- Rie, sonrie.- En ese minuto ella, trastabillea, dando unos saltos de conejo hacia el frente.

Por lejos arriba, muy arriba, veian hacia el suelo, donde el arbol, la niña y el niño. Alguien los miraba sonriente. Cuantas ideas podían pasar por esa cabeza. Cuantos rayos podria dejar caer en la acera.

Pasaron los minutos, la niña saltaba, y se escondía; el niño tiraba su abrigo y chaqueta, corria tras ella.

Ella le daba con una pelota en la nariz. El reía. Ella reía. Ella reía.

Ella no le dejaría dejar de jugar. No le dejaría querer dejar de jugar.

Ella reía.

viernes, agosto 03, 2007

Envidia

Envidia, envidia lenta y estupida. Envidia de mi mismo. De mi locura deleitante, entre cada una de las imagenes que mis manos se niegan a estampar.

Envidia de tres minutos resumidos en tres horas de lágrimas. Nada de pena, tristeza, o algún juglar trágico. Te entienden claro-clarito. Sabes todo, lo que se supone que sepas en cualquier modo. No es ningún existencialismo barato.

Es que. . . . Quiero empezar, y nadie me dijo como. Yo solo imagine como pudiera ser.

Es envidia, porque que es completo. Envidia, porque los detalles son bellos. Envidia, porque es fantástica. Envidia, porque la historia me podría hacer llorar.

Envidia, porque no es mia.

miércoles, agosto 01, 2007

Le besó


Con delicadeza, sobre el aire, sobre la mesa. Pequeñas mentiras bellas y dulces, son inocentes, alegran y calman. Palabras pequeñas sobre la mesa. Y susurros casi de viento, debiendo el aliento.

Cierran las puertas detras de ti, y educadamente sonrien y se van. Y van, y sirven, y callados se van.

Con delicadeza, sobre pequeños lugares de piel. Sobra la mesa, sobra el lugar.

Da una mirada complice, con tintes rojos y violeta. El desliz de la mano, el color del mantel. La suavidad de la tela con la textura del traje en gris pastel.

Asi, mientras cierran la cortina, con la envidia recorriendo su espalda vertebra a vertebra, siguiendo la linea que cierra al final del vestido. Vistiendo el escote de noche. Arropando el sueter blanco y perla, que regaló en navidad. Arrugando la polera que le gustaba tanto.

Con delicadeza, sobre el aire, sobre la mesa. Le besó.

miércoles, julio 25, 2007

Termino y bienvenida

Conozco quien detesta terminar, y comparto la sensacion a veces. Te decantas a la fantasia despues de terminar, ¿cierto?, ¿cierto que si?
Muchos se desahogan, pero uno quiere que continue, a veces no es lo mismo, no es reconocido, no es historia, es un. . . . "se imaginan que. . . .?"
Es no reconfontante, es engañador, porque no responde a una realidad que aceptemos y se hace algo soso.
Por eso terminar deja un tinte amargo. Pero al menos puedes buscar otra cosa mas. Y llorar en una esquina.
No lloramos la perdida, sino las bellas imagenes que creemos perder. Si hubiera un quien que no terminara jamas. . . .

miércoles, julio 11, 2007

Me voy, me voy

Tengo un lapiz clavado en la sien, y mi cabeza reposa sobre un escritorio frente a mi. Demasiado frente a mi.

Quisiera imaginar que no pasó, como en realidad pasó. Y de verdad, me aterra la idea de recordar, no puedo mover un musculo y me dieron por finalizado. Finalizado digo, porque es un relato, y los relatos, no terminan, tan solo finalizan. Me gusta dejar esas frases de recordar. Son simples, y tienen autoridad divina, divina digo, porque no salen de ninguna parte posible, al no hacerlo han de ser divinas, como el Dios del Rayo. No se, . . . . creo.

Y asi mismo, me voy, me voy. Como no irme, al quedarme me verian loco.

Hospitales y operaciones.

Nada digno, o distintivo.

Una anecdota mas de la sala de operaciones.

Me veo, decido irme, porque quedarme, ay no, con un agujero en la sien. Es irrisible.

Me voy no porque me dejaron asi. Aunque. . . . gracias, me ahorraron explicaciones y un informe contra reloj para una semana mas. Me voy, porque ya que me echan con tanta educacion y etiqueta, seria rudo decir que no. Y no quiero serlo.

Me voy, me voy y adios.

martes, junio 12, 2007

Como lo veo

Ni caminando, ni pensando, ni nada de eso. Sentado, en la esquina del lugar se le veía a cada temprana tarde. A veces leía un libro, otras veces, el diario, ello indicaba su tiempo de estancia, leer el diario le era rápido, tantas idioteces no requieren mucho tiempo, las otras son mas elaboradas.
A veces sacaba una pipa y se ponía a fumar trabajosamente, como intentando recordar como se hacia, dando la impresión de que no lo hacia a menudo.